domingo, 28 de diciembre de 2008

Ladridos de dolor en las calles de la ciudad



Williams Cortez / AVC Noticias

Xalapa, Ver. 28 diciembre 2008.- No tiene nombre, está ciego, viejo y sucio. Sus ladridos son de dolor y sufrimiento mientras olfatea a su alrededor como buscando a sus dueños. Se trata de uno de los perros que recientemente llegaron al Albergue Amigos de los Animales.

“Es perrito, está ciego, lo trajeron de la calle de Clavijero y Victoria, alguien lo amarró cruelmente a un poste para deshacerse de él”, relata Martha Alarcón Martínez, coordinadora del Albergue, mientras que las cataratas que el peludo tiene por ojos parecen mirarla.

A un costado de este, en una reja cuatro perritos pelean entre sí. Se trata de una camada de huérfanos que fueron encontrados en el basurero de un terreno baldío, pero que en cuestión de días, con el alimento y cuidado han ido mejorando su aspecto.

Atrás, una perrita negra se mueve silenciosa, observando y moviendo la trompa de una forma extraña, como si se le fuera a desprender en cualquier momento. “Tiene un tipo de cáncer en su hociquito, en la mandíbula, se le está deteriorando y pues le estamos dando comida blanda”, agrega la coordinadora.




“Principalmente rescatamos a los animalitos en necesidad extrema, como son atropellados, heridos, enfermos en la vía pública, perritas y gatitas que dan a luz en la vía pública y en los terrenos baldíos, se les da atención médica, ya una vez que están bien se les esteriliza para que no se reproduzcan”.

Cada semana este lugar recibe un promedio de 10 perros y gatos en estados deplorables. Lo mismo llegan animales criollos o cruzados que de raza, con los huesos molidos luego de un atropellamiento, que enfermos de sarna, cáncer, anémicos, mordidos por animales más grandes, que con los ojos salidos luego de haber sido apedreados por niños. En los 18 años que tiene de funcionar, se ha convertido en un hospital y refugio de miles de animales. Este fin de semana sumaban 400.

En el segundo piso del Albergue se encuentra el quirófano. Ahí la doctora Virginia Vergara, una de los dos veterinarios de planta, acaba de hacer una operación. “Este perrito llegó de una escuela primaria. Los niños le pegaron en el ojo hasta sacárselo, cuando llegó aquí ya venía con el ojo de fuera y pues se lo tuvimos que sacar”.

- ¿Alguno se ha llegado a morir?
- Si hay animales raquíticos en los huesitos, de que están en la calle sin comer, o atropellados. La semana pasada llegó una perra con dos semanas de haber sido atropellada y solo la trajeron aquí a morir porque estaba anémica y convulsionándose de que no había comido ni tomado agua, llego a morir.

El proyecto inicio hace 18 años, recuerda su coordinara, cuando un grupo de amigas acordaron iniciar un consultorio y un albergue para animales en la calle de Argentina de la colonia Benito Juárez, pero en cuestión de días el espacio resultó pequeño, pues luego de la llegada del primer animal que se llamó El Fundador, fueron llegando cada vez más perros y gatos.
Por ello, los vecinos se empezaron a quejar, recuerda Martha Alarcón. “Pedimos apoyo al municipio, al gobierno del estado y nos contestaron que había apoyo para las personas pero para los animales no. Entramos en la desesperación. Yo tenía un departamento en Jardines de Xalapa, puse un anuncio en el periódico para cambiarlo por un terreno retirado, a las afueras de la ciudad, y así fue como una persona interesada hizo el cambio y posteriormente fuimos adquiriendo más terreno para expandirnos”.

- ¿Qué siente al ver el estado en que llegan estos animales?
- Me lamento mucho que sean provocados por seres humanos, estoy muy decepcionada, he visto que hay gente muy mala, me da mucha tristeza pensar que hagan atrocidades con ellos.

“Hay muchos casos y no quiero recordar ninguno, porque me duele mucho el pensar lo que los seres humanos pueden hacerle a un animal indefenso, antes, en cuanto llegaba un animalito pensaba en que la gente es muy mala, y ahora mejor lo atiendo y pienso que en algún momento cada quien recibe su castigo”.

Es por ello que reprueba las frases que buscan comparar a las personas con los males como una forma de ofender, pues asegura que los animales son más nobles que las personas y además tienen más derechos que aquello por el siempre hecho de haber habitado primero este planeta. “Y como dice el dicho, el primero en tiempo es el primero en derecho”.

Sobre su mese se encuentran los papeles de adopción de un gato apodado Cerillo, al que hace unos días, al ser entregado en el Albergue, daba muestras de quemaduras provocadas seguramente por su dueño.

Para este tipo de animales la adopción resulta complicada, pues la mayoría piensa que pueden ser peligrosos o estar enfermos. De ahí que solo sean adoptados uno o dos en promedio. Los restantes 398, esperan desde sus rejas a que alguien se interese en ofrecerles un hogar y un mejor trato del que recibieron antes de ser recibidos en el Albergue.


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