domingo, 11 de enero de 2009

GRESPA ENTRE PRIISTAS Y OBREROS EN PLENA CELEBRACIÓN DE RÍO BLANCO.

*A Sillazos, cinturonazos, golpes y mentadas de madre conmemoran el 102 aniversario de los Mártires de Río Blanco.







FOTOS: Sergio Hernández


Noé Zavaleta/ AVC Noticias

Río Blanco,Ver. 7 enero 2009.- Después de 102 años de la gesta heroica de los Mártires de Río Blanco, la clase obrera volvió a sentir la represión en todo su esplendor.
Alrededor de 70 obreros despedidos injustificadamente de la Compañía Industrial Veracruzana (CIVSA) en 1991 se manifestaban en la plaza cívica por promesas incumplidas del gobierno estatal y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Con una manta blanca en letras rojas de “Fidel tus mentiras laten con fuerza: Obreros despedidos del 91” y a gritos de “Américo mentiroso, no haz hecho ni madres”, fueron repelidos a sillazos, cinturonazos y golpes por parte de un grupo de porros priistas enviados por líderes locales de la CROC quienes con un fajo de billetes mandaron a jóvenes menores de 25 años a golpear a los obreros, la mayoría de ellos ya rondando los 50 y 60 años.
En punto de la una 35 de la tarde, y ya con el gobernador Fidel Herrera y el Subsecretario del Trabajo del Gobierno Federal, Álvaro Castro Estrada aguardando en una escuela de educación media encerrados en lo que se “calmaban los ánimos” entre la clase obrera.
Los porros identificados con el PRI arremetieron a golpes con la clase obrera, ante la mirada atónita de los cerca de 60 funcionarios estatales, federales, alcaldes de la región y líderes sindicales que desde el presídium no daban crédito a la gresca suscitada.
Carolina Gudiño, presidenta del Congreso con el rostro desencajado veía como a punta de navaja, los obreros de CIVSA rompían una manta que daba un agradecimiento a Fidel Herrera por los apoyos brindados al Sindicato de Río Blanco, hecho que fue “la gota que derramo el vaso” y la paciencia de los priistas.
Apenas 13 minutos antes de la batalla campal, una comitiva enviada por el gobernador, integrada por el Secretario de Finanzas y Planeación, Javier Duarte, el Sub Secretario de Gobierno, Francisco Portilla Bonilla y el Director de Patrimonio del Estado, Arturo Vargas Quirarte apenas si pudieron calmar los ánimos.
“Bajen la manta, vamos a platicar, Polito, vamos a dialogar, esto no es así”. Era la suplica del Sub Secretario de Gobierno al líder de CIVSA, Hipolito Flores.
Y Flores respondía: “Yo no quería venir a protestar, que quede claro…yo quería un acuerdo tranquilo, pero nos volvieron a mentir, seguimos esperando el acuerdo”.
“Américo es un mentiroso…nada ha hecho, de que sirvió la promesa hecha hace un año, ¿Qué ha hecho?”, era el grito de Roberto Rodríguez obrero que soportaba empujones, golpes y gritos, pero mantenía en pie, uno de los maderos que sostenía la manta.
¡Y nada pasaba !. Los gritos y consignas seguían obreros enardecidos: “Américo mentiroso” y “Fidel cúmplenos”, desataron la furia de los priistas.
Llegó Javier Duarte y subido en un estrado saludo: “Soy Javier Duarte, soy el Secretario de Finanzas vamos a darle solución a esto ahora!.
Muy cercano a su distrito, el poderoso titular de SEFIPLAN fue ignorado y desconocido por los obreros despedidos de CIVSA.
La luz en la obscuridad, fue el titular de Patrimonio del Estado, Arturo Quirarte Vargas quien a gritos desesperados de ¡Aquí traigo la minuta!, aquí la traigo…vámonos a negociar, Polito ya baja esa manta. Vámonos, tráete a tus hombres”. Logró que se integrara una comisión.
Los tres Secretarios de despacho y una comisión integrada por diez obreros, fue aprovechada por los porros tricolores para armar la gresca.
Lo que una hora antes era una completa fiesta, con música de tambora, la banda de guerra del 26 batallón militar, además de más de mil quinientos asistentes a conmemorar el 102 aniversario de la gesta de Río Blanco.
Es más, en el sonido local se podía escuchar un danzón alusivo al Gobernador del Estado, Fidel Herrera: La Fidelidad trabajando está, por el bien de Veracruz, vamos con Fidel, con buen rumbo ya.
Al termino del evento sólo se montó la guardia de honor, y ya no se hizo el tradicional paseo por el museo de Río Blanco y así los cerca de 70 funcionarios subidos al presídium emprendieron la graciosa huida en sus camionetas, Explorer, Escalade, Hummer, Compass, Lincoln y Navigator, abandonaron el municipio de Río Blanco que le demostró a la clase política, que el movimiento obrero y el sindicato está más vivo que nunca.
Presentes los diputados federales, Adolfo Mota, Gerardo González Gallina, el líder nacional de la CROC, Isaías González, el Sub Secretario del Trabajo del Gobierno Federal, Álvaro Castro, además de más de diez alcaldes de la zona y funcionarios del gobierno estatal atiborraron el presídium.

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